J
osefina Javelly Castelazo recibió su diagnóstico de diabetes tipo 1 en el año 1998, por lo que está cerca de cumplir dos décadas viviendo con esta condición. Por ello, tuvimos una charla muy interesante con esta veterana de la diabetes, quien se distingue por contagiar mucho entusiasmo y hace hincapié en lo importante que es la unión familiar.
Fue un momento difícil pues fue un cambio muy drástico en todos los sentidos. Primero que nada, no tenía ni idea de qué era la diabetes, todo lo que el doctor me sugería hacer creaba un repentino cambio en mi rutina. Mis hábitos cambiaron rotundamente y poco a poco fui aceptando a mi ahora mejor amiga, la diabetes.
El proceso de adaptación, ¿cómo fue?
Fue un gran proceso pero gracias a Dios siempre he sido una persona positiva, rápido pude asimilarlo y todos los días aprendo algo nuevo de este gran reto que me tocó vivir.
¿Qué tan importante fue el apoyo de la familia?
Indispensable para poder aceptarlo, el apoyo tanto de mis padres como mis hermanos fue básico para poder tener un control adecuado. De igual manera, mi esposo ha sido pieza fundamental para aceptar esta condición y saber llevarla juntos todos los días ha sido un camino lleno de retos y enseñanzas.
¿Qué cosas has conseguido hacer aun viviendo con diabetes?
Actualmente tengo tres hijas, las cuales nacieron con perfecta salud y en parto natural. He corrido ocho medios maratones y espero pronto poder correr un maratón completo. Tengo mi propia empresa y una familia muy unida. Me encantan los retos y la diabetes no me ha detenido en ninguno de ellos.
¿Qué puedes decirle a quienes comienzan a enfrentar los cambios que trae en la familia un diagnóstico de diabetes?
Algo que me ayudó mucho a entender y aceptar esta condición fue pensar en todas las personas a quienes les diagnostican enfermedades incurables o incluso mortales. Cuando me diagnosticaron diabetes pensé que finalmente se trataba de una condición que depende de mí si quiero vivir tres años o 70 años, en mis manos está el control y yo decido qué quiero hacer con mi vida.
